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Full text of "Noticia del establecimiento del museo de esta capital de la Nueva Guatemala. Y exercicios publicos de historia natural que han tenido en la sala de estudios de dicho museo. Los bachilleres en filosofia don Pascasio Ortiz de Letona, cursante en leyes, y don Mariano Antonio de Larrabe en medicina. Bajo la direccion de don Jose Longinos Martinez, naturalista de la real expedicion facultativa de este reyno, y Nueva España, profesor de botanica &c. Con motivo de la aperatura del Gavinete de historia natural, que en celebridad de los años de nuestra augusta reyna y señora, le dedicò, ofreciò, y consagrò dicho naturalista, en su dia 9. de diciembre de 1796"

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OTICIA 

DEL ESTABLECIMIENTO DEL MUSEO 

de esta Capital de la Nueva Guatemala. 

Y EXERCICIOS PÚBLICOS 

BE HISTORIA HATURAL 

Que han tenido en la Sala de Estudios 

de dicho Museo. 

Los Bachilleres en Filosofía 

Don Pascasio Ortiz de Letona, Cursante en Leyes, 
Y ¿orí Mariano Antonio de Larrabe en Medxcma. 

Bajo la Dirección de 

Don lose Longinos Martínez, Naturalista 

de la Real Expedición facultativa de este 

Reyno, y Nueva España, Profesor 

de Botánica &c. 

Con motivo de la apertura del Gabinete de 
Historia Natural, que en celebridad de los 
años de Nuestra Augusta Reyna y Señora, 
le dedicó, ofreció, y consagro dicho Natu- 
ralista, en su dia 9, de Diciembre de 1796, 

Con permiso del Superior. „ 

tmpreso en la Oficina de la Viuda de D. Aú 
bastían de Arevalo año de \-]91- 



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_Abienclo yeiiido de. la Corte en la Expedición faculta- 
tiva por Naturalista Don Josef Longinos Martínez, á ins- 
peccionar en el Reyno de Nueva España, los tres de la Na- 
turaleza, dio principio á sus tareas, formando en aquella 
Capital un. Gavinete de Historia Natural á sus expensas, con 
el objeto de poder facilitar por este medio el acopio de mu- v 
chas producciones, que a no ser por este proyecto no húbTe- 
ra conseguido, y por consiguiente ser útil al de la Corte, 
y al bien común, para la instrucción publica. Todo se ve- 
rificó, con tan buen éxito, que mereció el honor de darlo 
íU publico en obsequio de la feliz exaltación de S. fljl. al 
trono, con mas de ochocientas piezas' de Estudio de solo el. 
Reyno Mineral. En estos términos se manifestó en la Ga- 
zeta de México de 27. de Febrero de 1790.; en la de Ma- 
drid de 26. de Octubre del mismo se refirió como Capi- 
tulo de México, y en el dia se halla ya con otros grandes 
adelantamientos. 

Después 'de haber concluido el tiempo que trajo asig- 
nado, 'en dilatadas expediciones; en lo mal sano de las cos- 
tas del Sur' y Norte, en la antigua, y Nueva California, 
largo tiempo entre Gentiles, con repetidos embarques &c, 
todo con el deseo de hacer nuevos descubrimientos , consi- 
guió en efecto hacer algunos, que combinadas sus circuns- 
tancias, podrán ser muy interesantes al Rey, al publico, y^ 
eí gran proyectó que tiene entablado, para que el Gavi- 4 
nete de México llegue á la perfección de los mejores de. 
Europa, adornado de un Jardín Botánico que competirá con 
el ^famoso que tienen los Ingleses en Jamayca, y le servi- 
rá al de la Corte para los mismos fines que sirve aqut-1 al 
de Londres, con las ventajas de que este, no' costará nada 
al Rey, ni al publico. '" ;'¡; 

Después como decía de hat^er salido de aquellas em- 
presas con felicidad, llegó orden de 1 3 Corte para que vi- 
sifie al , Revñó de Guatemala i inspeccionar sus costas con 



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nuevas expediciones. £n efecto dio' ptfnétpío á estas excur* 
siones reconociendo las cercanías del Rio v de Guazaqualcos 
en la costa del Norte, después subió por él quince diá$,em*, 
barcario, hasta las-immediaciones de \a. raya de este Reyno. 
Todo este Rio que es amenísimo , y está enteramente 'de- 
sierto-, en les quince días no encontró ni un rancho, ni per*" 
sona alguna., no obstante las grandes ventajas que puede pro- 
porcionar al Comercio, la conducción de efectos por él pa-" 
ra Veracruz; á los pocos días de haber salido de este Rio, 
entro, en la Provincia "'dé Soconusco, siguió por esta hasta' 
la de San Antonio Suclütépeques, y a la de Escuintla, re- 4 
conociendo toda la. costa* seguida del Sur, y entrada ya ía 
fuerza de las Aguas, vino á esta Capital a arreglar sus 
trabajos. 

. Queriendo combinar los deseos de no dejar nada per 
inspeccionar, de lo dilatado y, abundante en producciones na-' 
rurales de este Reyno, con el corto tiempo que tiene asig- 
nado de dos años, y al mismo tiempo ser útil sí publico f 
cooperando a los buenos deseos que ha encontrado en mu- 
chos aplicados, de talento bien dispuesto, que apetecían ira- 
ponerse en el sistema de Lineo, se propuso que el método* 
mas ventajoso al servicio del Rey, al bien de la Patria^ 
y al desempeño ¿e su Comisión, seria el de formar un Ga- 
vinete de Historia "Natural. ¡Mas que terrible empresa pa- 
ra un transeúnte que tiene, que vencer las dificultades de 
casa aparente, costos de estantes, y demás medios de que 
haya de subsistir, y de que queden su ge tos instruidos que tú 
lo succesivo ( desémpeñen el proyecto de que sirva esté Ga- 
vinete al de la Corte, como una expedición perpetua de 
Profesores l' En fin por no desistir de tan grande empeño 
dio principio á vencer las dificultades de este modo. 

t Hizo presente al 2VÍ. I. S. Presidente su pensamiento, ' 
suplicándole cediese unas Salas contiguas al Palacio,, que se 
hallaban desocupadas.' Su Señoría movido del natural amor, 
y zelo que tiene á estos establecimientos condescendió ge- 
neroso a la suplica. ¡ 

, A la Real Sociedad hizo manifiesto que les descubrim*-¿- 
sntos y progresos de este '"Museo le serian de mucha' utili- 
dad 



■■■■■^■1 



(3) 

dad para sus proyectos, y que por lo mismo podría encar, 
earse de su cuidado y aumento en ló^uGcesivo. Este pun- 
| lo tr^.conelSr,D.Jacobo-ViHaur^tia v tomoDn^ 
tor de esta Sociedad, y amante a estas Ciencias Naturales, 
adopto el pensamiento, y en Junta .General se abrazo la 
Idea dando "generosa las gracias, y patente de Socio de mé- 
rito al Naturalista. . ; . ; . . 

Los gastos' para la formación del Gavíllete, y la per* 
lióñ annual de un- discípulo para viajar con el . Naturalis- 
ta, este se encargo costearlo todo con la ayuda de algunos 
¿micros que con toda franqueza ofrecieron' con anticipaci- 
ón las cantidades que después se hará presente en obsequia 
de su liberalidad. Se propuso dexar varios discípulos instru- 
idos^ en ¿1 sistema :de Lineó, disección, conservación, y co- 
locación 'de 'toda producción natural paYa que el que se 
destine, al cuidado de este, Gavinete, comunique animalmen- 
te razón metódica al de la Corte, de íos adelantamientos 
y progresos, que vaya teniendo; dispuesto asi su plan, que 
adoptó el M. I. Sr. Presidente, y apoyó la Real Sociedad: 
sin perdida de /tiempo; puso en egecucicn el proyecto, y con 
¿u dirección y constancia/ pudo verlo concluido en el cor- 
to tipmpo de quatro meses,, con la oportunidad de que 
la apertura' y Exercicios de Historia Natural, que se han 
tenido en el Museo . sirviese de celebrar los Dias de Nu^ 
estra Augusta Rey na a cuyo nombre se ha dedicado, esta 
función y .Gavinete. . . . * . ..,■ . 

^ El actual 1 estado de este establecimiento, y lo com? 
pleto de la función, lo. podría expresar el publico que 
lleno "de' regocijo frecuentó todo el dia la calle y Mu- 
seo atrepellándose la multitud; pero no contento con esto 
'íos apasionados, que vieron con gusto esta función,, y ; la 
curiosúlad; que ha excitado en muchos forasteros la fama 
He ella," han esforzado al Naturalista, á quede una idea 
lo mas completa; .que se pueda; ; del todo de la función, 
. y estado ¿ del Gavinete,- lo que va á egecutar del modo 
mas sencillo que- sea posible, ...ciñiéndose también al corto 
jiemgo (me le Pfjpijgn }^^^^dWV^I^W''tt^&^ 

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(4) 



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3? ESTADO DEL G AFÍNETE. 



X^L salón principal, que se compone de veinte y dos : 
varas de longitud y ocho de latitud, se hizo del tres di- 
visiones de,colunas, arcos, y cornijas, formando una bella 
vista de presppctiva, que siendo tres piezas parece una 
©ola, Ü-stas separaciones están rodeadas de treinta y seis 
estantes, cada uno de tres cuerpos de gradería adornados 
con sesenta colunas con sus correspondientes basas, pedes- 
tales, cornijas y demás que forman una especial vista de 
arquitectura por, d delicado gusto del orden Dórico, v 
le aumenta su Hermosura las bellas luces, y cielo raso 
&ue acompaña. _ 

La primera división destinada para el Reyno Animal, 
se halla ya adornada con mas de cinquenta Aves coií 
otros tantos Peces, muchos Quadrupedos, Mariposas, Serpien- 
tes, Conchas, Caracoles, Estrellas de mar, Erizos, Zoófitos 8cc 
los mas de estos animales dispuestos y embalsamados ' pol 
ios discípulos. : *M 

En la segunda pieza formada para el Reyno Vegetal es^ 
tan colocadas en ella varias Gomas y Resinas, el liber de 
algunos arboles, que parecen encages, y telas, Cortezas tinc- 
tonas, Maderas Semillas, Raizes, y otras rarezas monstruo 1 , 
gas de Vegetables, con herbarios, que completarán en elíoS 
los discípulos^ la flora de Guatemala. 

La tercera separación dispuesta para el Reyno Mineral, 
es la que esta mas poblada, con variedad de Jaspes, Mar¿ 
mores, Si ex^Quarzos, Espatos, Micas, Talcos, Amiantos, Gti& 
las de colores, Ópalos, Ágatas, Minerales de 0ro> p lata? ¿gF 
bre, Hierro, Plomo, semimetales, como Vismut,^ Antimonio) 
Arsénico &c. Varias especies de Concreciones, muchas Petri- 
ficaciones, producciones de Volcanes, y algunos Ídolos, y cu'. 
^riosidades de los -Gentiles.. « ' • 

l , ^ a J a K de . estudio immédiatá al Gavinéte, bastante es- 
paciosa se adorno congos Übséles/ en- : íos'- dos lados de lá 
■"i -.'i. puerta 



90 

prertá' del Museo-/ • colocados en ellos los retratos "de "Núes* 
tro Augusto Rey, y Reyna, debajo de estos un tablado con 
dos mesas, y asientos, lo restante de la sala adornada de 
cornucopias, muchas hierbas, y flores, el piso lleno de si- 
llas, y en medio de los dos retratos sobre la puerta 4# 
Gayiüete en un quadro este * \< 

SONETO 

■ x • ; Ub - ¡ ■ í 

Con sus tres Reynos la Naturaleza. 
Este Museo viste diligente, 
Y para darles vida permanente 
de un Sol busca el influxo y la belleza* 

Hallólo en la hermosura, y la grandeza 
de una Reyna graciosa, cuyo oriente 
con el dia concurre felizmente, 
en que á nacer este Museo empieza, 

Mas si del tiempo la atrevida mano 
r tan bellas producciones desestima, 
y destruirlas intenta, será en vano* \ 

Que á presencia del Sol todo se anima; 
y de Luisa al aspecto soberano 
el tiempo mismo contendrá su lima. 

-lía pieza de mas á fuera que hace de zaguán a. esta Sala» 
á la del Gavinete, y al Jardín Botánico provisional que e¿ 
ti contiguo formado de un pedazo de la Huerta del M. I. 
Sr. Presidente, estaba ocupado por una grande orquesta de 
Música. 

El j frente de la Calle , que tiene quarenta varas 
de longitud, con seis de latitud, amaneció en toda la facha- 
da formando un Jardín con muchos arboles» plantas, y flo- 
res naturales, cercado todo de un enrejado construido de 
flechas, guarnecidas todas las rejas y arboles, de fuegos ar? 
«íficiales, en los arboles, y plantas, había muchos monos,, 
loros, pericos, y guacamayas vivos, que con lo verde fron- 
doso, y florido, hacia una bella vista el todo del Jardín. 

DESCRIP- 



DESCRIPCIÓN DE LOS EXÉRCICIOS 

de Historia Natural, r Apertura 



DEL .GaVINETE % 






Supuesto el previo permiso del IVL I. Sr. Presidente qué 
«n el acto de manifestar su beneplácito se declaro protec- 
tor de este establecimiento, como lo es gustoso de todos 
los que se dirigen al servicio del Rey, y bien de la humanidad; 
para significar su protección, á la hora señalada .de las qua- 
tro de la tarde del dia nueve de Diciembre, congregó en 
su Palacio al Ilustrisimo Señor Arzobispo, Señores Oidores, 
y Sras. Oidoras, que juntos con la M. I. S. Presidenta su 
Hija, y otras muchas Damas que le acompañaban, forma- 
ron el cuerpo mas lucido 4 e este congreso, y se dirigie- 
ron, al Nuevo Museo donde fueron recibidos con una gran* 
de orquesta de Música, con to la la nobleza de Canónigos, 
Doctores, Religiosos, Gafes, Militares, y lo mas lucido del 
vecindario, que ocupaban ya la Sala de estudio, entraron á 
la. del Gavióte, y después de haberla visto, con el maioc 
gusto y complacencia admirando su hermosura,," quedaron 
llenando esta Sala las Señoras, mientras que la de estudio 
se completó ocupando los asientos que habia debajo del do- 
sel de mano derecha el M. I. Sr. Presidente, el tilmo. Sr, 
Arzobispo, y Señores Oy-dores, y el de manó isquierda. 1g¿ 
dos actuantes, y el Naturalista. Tocó la campanilla el Ge* 
fe como Presidente del acto, Cesó la Música, y dió-princi, 
pío el Discípulo D. Pascasio Ortiz de Letona con esta Ora~ 
cion que dijo con la mayor energía. 

Dichosa llamare yo hoy a esta Nueva Ciudad de Gu- 
atemala, que disfruta la satisfacion de Ver eñ el feliz" Go^ 
vierno de V. S. renacer las Ciencias, Artes, y Comercio, que 
con los atrasos de vña traslación tan trabajosa y costosa, 
no habían progresado en muchos años; y sino regístrense 
los archibos, para ver sien este siglo, y aunque diga desde 
la primera fundación de Guatemala, si ha habido Presidente, 
que en-.. el corto tiempo de dos años de Govierno , hay* * 
«enseguida rer tantos, y tan útiles establecimientos. 



En este limitado tiempo hemo9 visto acabarse <3e for* 
mat un theatro, y cátedra de Anatomía, que no desmerece 
en nada á los mejores de Europa, asi en las primorosas pi- 
ezas de cera que demuestran todas las partes del cuerpo hu- 
mano, como en el mejor método moderno de enseñarla, se- 
gún lo han manifestado los Discípulos en el acto que han 
tenido días pasados, bajo la dirección del Dr. Dm José de 
Cordova, todo debido á la constancia, talento y pericia 
del Señor Don Josef de Flores, cuyo mérito premio V. S. 
en nombre de S. M. dándole los honores de Medico de 
Cámara, con los Sueldos y demás prerrogativas con que 
S. M. honra á los profesores, que se hacen beneméritos 
por su aplicación 

No ha sido menos la creación de esta Real Sociedad, 
que a toda priesa va llegando á la perfección, que tienen 
hoy las de España, y por consiguiente resultaran en esta los 
buenos efectos que se han visto en los adelantamientos que 
aquellas han proporcionado á las Artes, Agricultura, fa- 
bricas, é industria &c. 

El Consulado que todavía esta en su cuna, ya ínten« 
ta descubrimientos de Puertos, perfecciones de caminos, ha- 
cer navegables los Ríos, y otros proyectos que desde aho- 
ra indican el buen éxito que de ellos ha de resultar ea 
beneficio de la Monarquía y Comercio. 

Y este Gavinete de historia natural que hoy se pre- 
senta al publico, concluido con toda magnificiencia, á pe- 
sar del corto tiempo de quatro meses que hace se principio 
sirviendo en este dia de jubilo y regocijo para celebrar 
los años de Nuestra Reyna y Señora, á cuyo nombre se 
dedica y consagra. 

Las utilidades que de este establecimiento han de re- 
sultar nos los indica la historia natural, que abraza en si 
el conocimiento de quanto encierra el Universo, sin per- 
donar los meteoros, la atmosfera, y todos los fenómenos 
que pasan en el Mundo; por eso son sin termino las uti- 
lidades que se sacan de su instrucción: por ella se aclara 
lo que es fingido, y se hace palpable lo verdadero: de las 
obra* de la naturaelza toman exemplo los artistas para el 

B mecanismo 



mecanismo de sus maquinas y manufacturas, por ella se 
establecen principios, y reglas jara propagar, cultivar, y 
multiplicar los futos. Vna de las partes, que incluye en 
si esta ciencia, es el conocimierto de los minerales, y sus 
beneficios tan interesantes sus efectos en estas Ame ricas, 
que hacen estar en espectativa a todas las Potencias. Tam- 
bién suministra principios, y método de analizar las aguas 
termales y minerales, dando a conocer por estos á la Me- 
dicina un antidoto, que tiene en ellas para muchas enfer- 
medades. En una palabra, este estudio proporciona al hom- 
bre todas las comodidades de la vida humana; por el co- 
nocemos los animales, y vegetables, que sen comestibles; los. 
individuos de los tres reynos, que se usan en la Medicina, 
artes, y manufacturas, las Plantas, Animales, y Minerales, 
que tienen destino en los tintes, las yervas que los Chinos, 
y otras Naciones gastan para sus hilados, casi todas diver* 
sas de las de nuestras fabricas; ofrece exquisitas maderas, 
para muebles de casas, utensilios de fabricas, y otros usos; 
hace manifiesto las tierras, 5 piedras que son aproposito 
para las Locerías de Inglaterra, China &c. El arte de la 
Pintura, Maquinaria, la Química, Medicina, y en fin todas 
las Ciencias, y artes necesitan de estos conocimientos pa- 
ra hacer algún progreso. 

Por eso con razón el hombre que se dedica a este 
Estudio, por conocer quanto encierra en si el globo, des- 
precia lo espantoso de los elementos., se eleva por el aire, 
surge los mares, venciendo las dificultades de la tierra, an- 
da de uno a otro Polo, y se mete intrépido entre las lla- 
mas de los volcanes, no hace caso de peligros, de animales 
ponzoñosos, persecuciones de Gentiles, precipicios de Mpn» 
tañas, hambre, sed, y quantas plagas ofrecen los parages 
Días incógnitos, y desiertos, con solo el fin de indagar Ios- 
arcanos cb la naturaleza, y de ser autor de algún nuevo 
descubrimiento. 

Son mayores los progresos de esta ciencia, á propor- 
ción que los Gavinetes van siendo mas completos; el que 
estos vayan en aumento, tiene grandes dificultades, y solo 
los Monarcas en beneficio de la humanidad, y sus Vasallos,, 



son los que no perdonan medios, ni intereses para el le* 
rero de que se completen, y son también los que unicamen- 
te pueden fomentar este ramo de literatura, que tantas 
millones ha costado á les Reales Erarios, y por eso^ con 
razón representan los Museos un rasgo de grandeza a mas- 
de sus utilidades; y asi como los Soberanos por reales or- 
denes, expediciones de profesores, premios &c. no pierden 
--de vista este importante objeto, aun en tiempo de hostili- 
dades, asi también imitando estos rasgos de benevolencia, 
la Real Sociedad de Guatemala, ha adoptado el pensami- 
ento de Don losef Longinos Martínez, Naturalista de ^ la 
Real Expedición Botánica de este Reyno de Nueva España, 
ofreciendo fomentar el Gavinete de Historia Natural, que 
este deja establecido con toda magnificencia, con el objeto 
de que se junten en el, las muchas producciones que hay 
en este Reyno, para lo que no perdonara encargo, a loe 
Curas, y Justicias, cartas circularas á sus Socios foráneos, 
■y demás patriotas, ofreciendo premies y distinciones a les 
•que con mas empeño y esmero dispongan, y remitan co- 
lecciones de.quanto producen sus respectivas Provincias. U- 
ra el efecto se arreglarán á la instrucción, que se dará mi- 
'presa, y de este modo conseguirá este cuerpo patriótico con 
•lo» descubrimientos que se deben esperar, el promover las 
la agricultura, las fabricas, desterrar el ocio, hacer 



'presa, y de este modo conseguirá este cuerpo patriótico 
•lo» descubrimientos que se deben esperar, el promover i 
■artes, la agricultura, las fabricas, desterrar el ocio, he 
•feliz la Nación, y por consiguiente el Estado; y el Natu- 
ralista logrará el fruto de poder examinar muchas preduc- 
■cienes, que á no ser por este medio le sena muy difícil 
- conseguirlas; teniendo igualmente la satisfacción de dejar es- 
tablecido este Museo, que le servirá al de la Corte cerno 
de almacén, ó deposito con discípulos instruidos en el bis- 
Nema de Lineo, y en la disección, conservación, y coloca- 
ción de las producciones naturales, para que vayan arreglan- 
do quantas se colecten, de cuyos aumentos y descubrimi- 
entos, darán razón anualmente á aquel Gavmete, y al Ge 
•México; y nosotros seremos felices si llenamos el deseo de 
•instruirnos en esta vasta ciencia, madre de todas; cue el 
tiempo dará lugar a que se sazone el fruto de nuestras- 
«áreas en beneficio del Rey y de la Patria." 



(ro) 
El Señor Don Antonio Carbonel Canónigo áe est* 
Santa Iglesia y de particular mérito por su literatura, an- 
tes de poner el primer argumento hizo esta introducción: 
„• Ya no se muestran las ciencias naturales como en 
otro tiempo con sobrecejo, y erizadas de espinas; tratadas 
por unos sabios orgullosos, que mas querían consuitar sus 
propias luces, que las que ofrece graciosamente la natura- 
leza, caminaban tan á paso lento que se consumían los 
siglos, sin que dejasen ver algún adelantamiento. 

Hoy vienen á mostrarse por todas partes con un as- 
pecto risueño y agradable, y en el gran libro de la natu* 
raleza, leemos escritas cen hermosos caracteres,, las respu- 
estas que esta sabia Madre dá á las preguntas que le ha- 
cemos. Estos caracteres son sus mismas producciones. Las 
obras de una multitud inmensa de años; el prolixo y len- 
to trabajo de sus delicadas manos, no le merecían al hom- 
bre, para quien trabaja, mas que una indiferencia, que casi 
se confundía con el desprecio. Hollaban sus pies lo que 
hoy se busca con cuydado, se examina con atención, y se 
conserva depositado en Gavinetes suntuosos. Nada se des- 
precia, hasta las monstruosidades mismas tienen su mérito 
particular para encontrar acojida y estimación. Ya ha 
reconocido el hombre hoy toda la extensión de sus domi- 
nios, y no ha limitado su afición á esos metales que tanta 
irritan la insaciable sed de poseerlos: ya no son el oro y 
la plata las producciones brillantes de la naturaleza pre- 
dilectas de los hombres: por lo menos no es exclusiva la 
estimación que hacen de ellas. Bien patentes tenemos a los 
ojos esta verdad. Dos sabios, uno Naturalista y otro Botánico 
han llegado á nuestros países, y al paso que nos muestran su ha- 
bilidad y su instrucción, les mostramos nosotros las mas bellas 
disposiciones, ó ya para escucharlos é instruirnos, ó ya para 
protegerlos y concurrir á los adelantamientos del publico. 
Los concursos mas autorizados han confirmado lo que aca- 
bo de afirmar. Ya en otro igual al presente (a) se nos hicie- 

(a) La análisis de las aguas de esta Capital, que bicieror en una Ja" 
/ r I Z°'J r ' ^ rzobis P°> el Botánico D. Josrf Mozino, y el Na~ 
tur alista D. José Longinos Martínez, Cuya Operación presenciaron 
con el mayor gusto las personas mas Condecoradas de esta Capital. 



■■■■ 



fon ver examenes y análisis curiosos, y útilísimos, ■■ que nos 
aseguraron de la sanidad de nuestras aguas. Vimos con ad<* 
miración ayres nuevos; digo mal, no los vimos; y esto fué 
lo mas prodigioso, porque vimos sus efectos maravillosos 
sin que ellos se dexasen ver. 

Hoy se nos da una segunda prueba de las instrucci- 
ones y utilidades, que esparcen por donde transitan. Hoy 
se nos ha abierto un Museo de una bella decoración, pa- 
ra hacer de el un deposito de los ricos tesoros naturales, 
que la mano bienhechora del Supremo Criador ha derra- 
mado abundantemente sobre estas vastas regiones del nuevo 
Mundo. Que hermoso ! Que idea tan feliz no se nos pre- 
senta al mirarlo ! Guatemala, ye ahi el momento, que va 
a dar principio á los dilatados progresos, que las ciencias 
naturales esperan de ti. Yo me atrevo á asegurarlas, que 
no serán vanas sus esperanzas. Conozco dias hace los ta- 
lentos que sabes producir, y conozco también de quanto so* 
capaces estos talentos* 

Que otra cosa les faltaba, que una mano diestra que 
les diese el impulso. Ya se ha dado; y debajo de tan po- 
derosos auspicios, como son los de una Reyna, Sol benéfi- 
co, cuya aurora celebramos hoy, y bajo cuya protección 
augusta ha tenido el honor este Gavinete de abrir sus pu« 
ertas, y salir también á la publica luz. Aliéntense pues 
con tan ilustre infkixo los dos primeros alumnos, que va- 
mos á oir. No los amedrente la novedad, ni el corto tiem- 
to que han podido emplear en la instrucción , que van % 
desembolver en este instante, á la presencia de un theatro 
tan respetable. Hay cosas en que se consigue mucho, solo 
con haberlas empezado. Dimidium facti, qui bené capit ba~ 
bet. Horat. 

Después le dixo que explicase el Sistema lapidum de 
Lineo según el Árbol Geneoiogico que ha dispuesto el Na- 
turalista D. Josef Longinos Martínez, con las difinicionef 
de Clases, ordenes, y Caracteres sobresalientes de los Gene- 
ros; asi lo hizo el mismo D. Pascasio, diciendo los carac- 
teres de las Clases de memoria, empezó por la de Petra, 
subdividió los ordenes del mismo modo, y siguió demos- 
trando 



m. 

iranio los Genero» con exemplares- naturales, que tenía £ 
mino para el efecto. Al llegar á la Clase de minerales le 
hizo detenerse, y le preguntp que por que Lineo llamando 
h. su sistema de minerales, Sistema Lapidum, y a una de las 
Clases Petrce, dixese: que diferencia hallaba entre estos dos 
nombres., y con que sentido se debía entender s>u denomi- 
nación: habiéndole satisfecho á esta pregunta con la mayor 
propiedad, le dixo que explicara , que entendía por suco 
.ímetorio, ó principio colorante, de que modo se hallaba en 
Jas plantas, y como se aplicaba á las telas; principalmente 
«1 Añil como fruto poderoso de este R.eyno; á esta pregunta 
ingeniosa que puso en expectativa á muchos Socios, que tratan 
con empeño este punto de tintes, respondió de este modo. 
Consideran varios Químicos el calórico solo, cerno el 
primer principio de los colores: en verdad este fluido su- 
mamente elástico, y extremamente sutil, insinuándose por 
medio de las moléculas de los cuerpos, hace variar entera- 
mente su figu-a, y de aqui resulta que reflectan distintos 
rayos de luz, á proporción de la mayor, 6 menor canti- 
dad de calórico que se les insinúa. Preparada, 6 desee m- 
puesta la superficie de los cuerpos con el col crido, absor- 
ven ó reflectan según la diversa conté 
figura de estas partes insensibles, unos 
sorven otros. 

Estas partes insensible?, ó mas bien las colorantes, se 
hallan en los vegetables, y muchos cuerpos animales baxo 
tres distintas sustancias-, que son la Gomosa extractiva, la 
Resinosa, y la que participa de ambas, que es la Gomcsa 
resinosa: lo que obliga á variar las operaciones de la tintura. 
Las sustancias, cuyo principio colorantees de la natu- 
raleza dejas Gomo * resinosas, no necesitan de preparación- 
ninguna para la tintura. Si se cuecen estas sustancias, el 
agua desprende por medio de la ebullición aquellas partes 
que la impregnan de su color, tanto mas, quanto el prin- 
cipio jabonoso extractivo facilita la mezcla de la porcioa 
resino- terrea con el agua. Desprendidas estas partes resino- 
terreas en el extracto durante la decocción se precipitan 
quando se enfria ei disolvente y se unen á la tela intro- 

dUn 



ayos de luz, y ab- 



mm 



(13) 

«luciéndose en ella de un modo bastante firme, e indisolu- 
ble, no solo por el agua, sino también por el jabón, las 
sales, y demás agentes fuertes; y esta es la tintura solida 
ó firme. 

El principio colorante de otra especie propia para \t 
tintura reside en una materia meramente resinosa, y dispu^ 
esta de modo que no puede hacerse miscible con el agua, 
por el intermedio del principio jabonoso extractivo de la 
misma sustancia. Los ingredientes de esta naturaleza no 
pueden dar su color en el agua pura, pero con la ayuda 
de los álcalis se hacen miscibles, y se hacen jabones diso* 
lubles en el agua. Se usa pues de dichas sales para extraer 
las partes colorantes, y hacerlas á proposito para la tintura. 

El principio colorante de la mayor parte de las sus- 
tancias animales., y vegetables es de naturaleza meramente 
extractiva jabonosa, tal vez la parte colorante esta mezcla- 
da en ellas, con los aceytes fixos puestos en estado de ja- 
bon por medio de un álcali, ó de una sal neutra; este prin- 
cipio se disuelve en el agua muy fácilmente; pero también 
se le quita á la tela con la misma facilidad, y constituye 
las tinturas en falso, por eso di be ser el objeto de nues^ 
tras tareas el afirmarlo. 

Para hacerlas algo permanentes se necesita de impreg- 
nar la tela de qualquiera materia capaz de neuti alizar a! 
principio colorante, de descomponerlo en parte, y hacerlo 
casi indisoluble en ti agua Se usa con buen éxito de tedas 
las Sales base terreas, como el tártaro, el sulfate de alumi- 
ne, la cal &c, cuyos buenos efectos se hacen patentes en 
las cubas de pastel, y añil. 

Varia también la solidez de los tintes según ía parte 
de las plantas que se emplea: las flores y , los frutos dan. 
comunmente el color menos solido; los principios fixos que 
ae hallan en las raices las hace mas á proposito para sub- 
ministrar colores solidos. 

Por ultimo este amante de las ciencias Naturales, lie-, 
no de gusto, deleytandose en examinar a un tierno discípulo^ 
en ciencia tan vasta, saco de su bolsa un pedazo dedica 
Verde, y le preguntó que dixera que piedra era aquella, 

Res- 



(»4> 

Respondió eon toda propiedad que era Míia Verde* 
legítimamente aquella especie que analizó Klapproth con 
la mayor exactitud y por sus ensayos le ha sacado un re- 
guio que nombra el vranito. 

Concluyó satisfecho de todas las respuestas demostran» 
do en su semblante particular regocijo. 

Siguió con sus argumentos el Rmó. P. Fr. Josef An- 
tonio Goycoechea, Lector dos veces Jubilado, Doctor y 
Catedrático de la Sagrada Teología, y corresponsal del Re- 
al Jardín Botánico de Madrid. Este Religioso digno del 
mayor elogio por su aplicación y talento, dedicado con el 
mayor empeño al progreso de las ciencias Naturales dio 
principio con esta introducción. 

Cien años se cumplen en quí Tournefort estaba clasi- 
ficando las plantas, después de haber empleado inútilmente 
mucho tiempo en estudiar las obscurísimas descripciones, y de 
diversos métodos de clacificarlas, que habían inventado Ges- 
ner, Mathiolo, Doddoneo Cesalpino, Francisco Hernández y 
otros muchos. Con todo Tournefort limitó su sistema á ve- 
inte y dos clases, sin las divisiones y subdivisiones, que 
después se han visto necesitarse para la perfecta inteligen- 
cia de la Botánica. Fundó en general su división de Cla- 
ses sobre la consideración de la corola, y sobre la natura- 
leza y forma de los frutos. Por consiguiente ministró muy 
obscuros principios para la inteligencia de las plantas. La 
linea de separación que quiso establecer en sus dos prime- 
ras clases de ñores campaniformes, y flores infundibulifor- 
mcs, no se puede admitir racionalmente sin exponerse en la 
execucion á insuperables dificultades. La sexta clase de flo- 
res rosaceas embuelve una multitud tan enorme, que seria 
preciso en solo esta clase colocar casi la quarta parte de 
los vegetables conocidos; y con todo en la octava clase 
nace una división tan mezqiuna que apenas comprehende 
la centesima quinquagesima parte de las plantas. Pero en 
honra de Tournefort hemos de decir, que este hábil Botá- 
nico, comenzó á establecer el orden y á esparcir claridad 
en una ciencia que hasta entonces se fundaba en principi- 
os vagos y obscuros. Pero fue incomparable el servicio que 

sobre 



sobre toaos los Botanices. ,hizo al genero humano s el CeW 
bre Línneo, Medicp . de Suecia^ ; ¡y profesor de Botánica _ eri 
JJpsal: reste, hombre incomparables satiffizo s los. deseos de toa- 
dos, los Sabios, i y la curiosidad de los amantes de la his? 
toria natural,, exponiendo ¡el año .de 1735. el sistema efe 
las flores, visibles, ; é invisibles; de las hermafroditas, y de 
las unisexuales; de las plantas de estambres libres y que 
no observan proporción en su altura, y de ...las^uyos, estam- 
bres guardan proporciones exactas ^en;,, su altura respectiva. 

Yo estoy admirado al l ver á Vnid. tan adelantado^ ins? 
truydo en la historia natural de plantas, animales^ y mi- 
nerales, sin embargo de no haber empleado arriba de qua- 
íro meses en acopiarse una erudición casi immensa de los 
tres Reynos de la Naturaleza. Ahora diez y.-.seis. afios.se 
lamentaba -.Don ¡ Francisco Xavier Clavig-erq expresando sus 
sentimientos, con, estas palabras: „ La pequeña parte del Rey- 
„ no Vegetal que hasta la presente shemos expuesto^ hace 
„ revivir el dolor que sentimos al ver desaparecidos, y per- 
adidos' por la mayor parte aquellos exactos conocimiento^ 
^•de La Historia Natura]^ que : habían- adquirido. los, v 4ntL- 
yr>-gucis . Mexicanos.., Sabemos" que aquellos, bosques^ monta j 
,iñas y valles están llenos de infinitos vejetabks, útilísimos 
9 -, y: preciosos j sin que se encuentre un hombre, que^ vuelva, 
„ a ellos la vista, para reconocerlos. Aquien no enfadará, 
„ que de los immensos Tesoros : que en dos siglos y medio 
M „se han-, sacado de. aquellas riquísimas Minas, no se- haya 
„ destinado uña parte para, fundar -Academias de Naturalis- 
„ tas, que siguiendo, las huellas;; dej rfarr^opo. Hernández, pu- 
„ diesen descubrir á favor de la Sociedad aquellos apreciadles 
„ dones, que les ha; dispensado tan liberalmente el Criador?,, 

Hasta aqui aquel Sabio Mexicano, que si aun vive ha 
logrado : ver cumplidos sus >despos, viendo_-en f poco tiempo, a 
•iimchos ■ individuos ; de estos , Reynos dirigir todas, sus , atender 
líes a la .observación sabia v y metódica ; de, la 1, naturaleza, que, 
ha sabido infundirles, junto "con su zelo y aplicación, desirír- 
teres* . y .constancia el Maestro- apreciabilisimo, que a Vmd. 
esta instruyendo, ?y en cuyos ^elogios inet.e^tenQeri^ ;¡ gustQ- 
80, á no verme .,i¿ligk4p <&e3!W>P$fe %¿$k®^%á W$9l\ 



no-i 



pero 



pero este gracioso Gavinete, la coleeclon preciosa de pro* 
ducciones naturales que encierra, Vmd. y quantos hoy se 
encuentran instruidos en todo el Sistema Natural de Lineqv 
formarán perpetuamente el mas eloqüente panegírico de sp 
mérito, y de las justisimas razones* que obligaron á nues- 
tro Augusto Monarca á echar mano de su persona, para ei 
desempeño de este importantísimo asunto, que valdrá mas a la 
Monarquía, que el descubrimiento de las minas del Potosí, j 

Vengo en calidad de examinador, mas solo con el fin de 
que haga públicos, y notorios á esta Ilustre, y Venerable 
Asamblea sus conocimientos adquiridos. Para esto se servirá 
explicarnos el método de que Lineo se valió para formar su 
admirable sistema sexual, llamado asi por estar fundado en 
los dos sexos. 

A esta pregunta respondió, que el método que se pro- 
puso Lineo, fué aquel que llamó dícotomo, ü orquillado que 
es lo mismo que de dos en dos divisiones, de esta manera; 
primera división: Flores visibles, é invisibles, de estas ulti~ 
mas formo la Clase veinte y quatro Cripto gamia. Segunda 
división: flores hermafroditas y de diversos sexos, de esta» 
ultimas formo las tres penúltimas clases, que son la Mono- 
hecía, Diohecia, y Polygamia; tercera división, flores que ti- 
enen alguna conexión los estambres entre si con las anteras, 
6 con el pistilo, ó flores que no tienen ninguna: de las pri- 
meras formo las clases 16, 17, 18, 19, y 20; quarta divi- 
sion &c. de este modo explico toda la idea, que aquel inu 
mortal Sueco se propuso al verse al frente de un exercita 
tan numeroso, como el de los vegetables, en el que precisa- 
mente se había de valer de algún orden, 6 método, que fa- 
cilitase el manejo de tanto individuo. Después le dixo que 
refiriese los aforismes del sexo: los díxo todos de memoria. 
Le volvió a replicar que como se entiende aquel que dice 
Flos antecedit omnem fructum &?, con el Colchuicum autum- 
nale, que florece en el Otoño, y quatro meses antes se le 
coge el fruto. 

Respondió que el fruto de esta planta tarda mucho en 
sazonarse, y asi el que se coge poco antes de florecer es de 
la flor que antecedió en el Otoño anterior. 

Por 



(i 7) 
* Por ultimo le dixo que explicara el Canon de Gentfa* 
itcnem vegetabilium fieri &c Asi lo hizo con toda propiedad, 
y despejo, de lo que quedó este Reverendísimo Padre aman- 
te de la Patria, muy satisfecho y contento. 

Las Señoras atentas á estas preguntas, y respuestas vi- 
endo que no se tocaba nada del común objeto de su insti- 
tuto, la Señora Doña Maria Josefa Domas y Alvalá, hija del 
M. I. Sr. Presidente, con su natural despejo, y talento hizo 
esta pregunta; que utilidades se saca de la Historia Natural 
para el "capricho, y uso de las modas. Respondió que en 
París Madre de todas las invenciones del luxo para seguir 
el estusiasmo de la variedad, y del gusto, tomaban idea de 
los hermosos colores, y matices de las mariposas y flores, y 
que imitando estas con toda perfección, forman en sus ca- 
bezas deleytosos jardines, tomando la propiedad de sus co- 
lores, del conocimiento de las Plantas ñnctorias &c, y por 
eso estas y otras reglillas de este arte, se toman de los co- 
nocimientos de la Historia Natural con toda propiedad. 

Esta amable Señora, quedó muy satisfecha de la respu- 
esta, y todo el auditorio de su natural marcialidad. 

Siguió preguntando D. Josef Moziño Botánico de la Ex- 
pedición de este Reyno, y con su acostumbrada erudición, 
indicó el gozo que le causaba ver congregado todo lo prin- 
cipal de esta Capital, solemnizando lo respetable del acto, 
la presencia de los M. Ilustres Sres. Presidente y Presidenta, 
y acompañamiento de Damas, é Illmó. Sr. Arzobispo, Sres. 
Oydores &c. y que con aquel gusto que demostraban sus 
semblantes, oyeran lo largo de los argumentos, para dar mar- 
- gen á los suyos le dio un ramo de flores que llevaba ^ en 
el ojal de la Casaca, y le dixo determinara, y describiera 
una de aquellas flores, que le indicó. 

Respondió habiéndola tomado en la mano el mismo 
discípulo Letona, que por ser planta común en los Jardines, 
venia en conocimiento que era la Nigella Damascena, no 
obstante que el cultivo la había desfigurado haciéndola mons- 
truosa, multiplicando sus petalos se havia hecho plena por 
los nectarios; al advertir esto, le volvió á preguntar que ex- 
plicara en que consistía, y como se egecutaba aquella trans- 
. formación^ 



foliación; después de definírselo con algunas razones^ se lo 
afirmo- can d Gañón qus dice ^ImyUúo fio+Utn- simplicium vet 
fiétáük, vel -Néetárns'y fémgteüu óbáup ¡wp oí sh ,'.■-':--. « 

Le volvió á preguntar, ífes pues- dé, ^habe'r- : descriptor h$ 
féstánte )L de ' la planta/' que a'uifefué nó ! - ' sé"- l£ ''Cónocia^ -virtud 
alguna, por el Sistema- de ííineo^ que u$o 3 ó virtud se te 
podia aplicar? : :• nh Iñ 

Respondió que ; según aquel Cañón -.que -dice Plántdé floi 
ribus Nectario á pktátis dístmcfo, commüníter- 'éenenaics suññ 
debían ser muy • ttemMes rr ;sus ; '- : efeétós 3 r; pQrqu"e : en esta píatífr 
ítk 7 i'é ve rificaba L aquella < r circon¿iañéla :: que 7 la hace -sospeelíéX 
sa en tener los nectarios diversos de los petalos^ y la de que 
en su clase hay pocas plantas que- no sean venenosas. 

Por ultimo le pregunto, que corrió siendo tan precio- 
sos los conocimientos' de la Historia Natural a -la Medicina^ 
se observa que' los 1 ] que profesan otras" ciencias^' se'dedrcaa 
íifas bren r, qúé los' Médicos 3 este- Estudio, que dixerá si-lü 
parecían precisos los principios de esta Ciencia para curar* 

Respondió que aunque Bufón dice que sin ser buen Na- 
turalista ninguno puede ser buen Medico, es te ni bien c ierre?, 
que son útiles estes conocimientos; á tedas las Ciencias, y 
Artes como queda dicho,- y a toda elase de p-rsc ñas, aunque 
no sea nías que para poder hacer uso Ccn acierto de los 
objetos que nos rodean., dándole á cada uno el destino que 
le corresponde 

D. Josef Mosiñoy concluyó expresando' 'quedaba satisfe- 
cho de todo, y de que su Compañero tubiese; Un Discípulo 
tan aprovechado. " "; '-• :; ; " - ' •• 

El" Presbítero D. Mariano Villavicencio Maestro de Es- 
cuela de primeras letras, lleno de deseos de aprovechar en 
esta Ciencia, dio principio á los argumentos de D. Mariano 
Antonio Larrabe diciendo que explicara el Árbol Genealó- 
gico del Sistema •'anínlab de Lineo, Con- los caracteres" : ¿fé 
clases, y ordenes; antes dé" empezar advirtió el discípulo que 
los caracteres de las clases los diria en latín, para ocultar 
con él velo del idioma, algunas voces disonantes á la ni©* 
dfstia y decoro^ asi lo ■' hizo, y los- de los ordeñes dixo ^en 
Castellano desde Pi i-mates', ■ hasta- Litofka* o 

Le 



■O ¿O 

lie volvió á preguntar que que razón tuvieron Daubeutofí- 

y Büfonyí para criticar tanto a Lineo,- diciendo* había, puesto 
$1 Hombre en '4a Clase de los quadrupedos, y lo que era 
tnas en e>h misino orden con el Murciélago, siendo tan de? 
semejante de la especie humana aquel ridiculo animal. 

A esto respondió, que es cierto que asi lo critican, y 
nada, menos que en una obra tan Magistral, como es la En* 
ciciopedia ;: pero también es cierto que no tuvieron rar 
íton- para semejante, impostura: dice - asi la Enciclo- 
pedia. :„ Entremos • pues en el examen de los métodos 
J} formados para conocer mejor los defectos de que habla- 
j, íhos, dando principio por el mas famoso. Lineo dividió 
5 9 la Clase de Quadrupedos en &c. „ Parece que estaba vir 
éndo -Lineo, que le habían de poner esté .reparo,, quando a 
la Clase que por. lo regular nombran de quadrupedos todos 
los 'Autores;, la llamó el de Mavnmalia, y si no véase si hay 
en el Sistema de Lineo tal clase de quadrupedos, y se verá 
que no es mas que una demostrada contradicción de estos 
Autores. El que al hombre lo coloque en la Clase de los 
Animales que tienen mamilas, no tiene nada de violento, por 
tjüe este, es 1 el signo;;de ella, v. no falta en nada á aquella 
•clausula qiíe dice: para que haya, precisión de las palabras-, 
es necesario que haya verdad, en las ideas que represertam 
Mama-lía llamó a"su; Clase, y asi véase si tienen mamila^ 
los Animales que -incluyó en ella, y no se le criticara dici« 
eudo que »los:llamó: quadrupedos, y que puso al hombre e|s 
ella sm tener mías que dos pies. ;< 

El que pusiese al Murciélago en el orden Primates en 
<nie se halla «1 hombre, tampoco tiene nada de violento: y 
•con que -poco decoro, dice la Enciclopedia hablando de .esta 
■colocación ,,: y puede darse -disparate mas violento? ,, Sin que^- 
"fer: conocer i que este autor para hacer mas fácil su siste- 
ma se valió: de los caracteres* que encontró mas adequados, 
y asi estableció - que los animales que tubiesen dos colrñi- 
■líos, quatro dientes incisibos, y dos mamiJas eran del 'orden 
primates: Al hombre, i los rilónos^ y al murciebgo les toqó 
•tener éstos signos^ con que que disparate ha:: :de .^r rolo» 
M&ilíj* :de este- 'moda 9 porque el hombruno Afta de ser 1,1 icjáto- 



ore, y de distinguirse de todos los animales con solo d 
carácter de Nosce te ipswn, y el murciélago, no deja de ser 
un animal nocturno, feo y despreciable. No obstante hay 
tjue notar, que en las partes de su Anatomía, no hay otro 
mas semejante á la Especie humana. 

Después le dixo que explicara los aforismos de lai 
virtudes de las plantas; asi lo hizo con la mayor perspi» 
cacia y propiedad; le replicó que como puede ser cierto lo 
que dice Lineo en aquel aforismo Criptogamia vegetabilia 
saepius suspecta continet, quando se ve que en las mesas 
mas opulentas de Europa se come aquella especie de hongo 
que llaman setas, y se ve también usar con demasiada fre- 
qüencia el Cocimiento de Calaguala, y de Culantrillo &c. 
para leves dolencias, siendo cierto que estas plantas son da 
esta clase que Lineo tiene por sospechosa?. 

Respondió que con macha razón colocó Lineo esta* 
plantas entre las peligrosas; por que aunque es cierto que 
las setas se comen en Europa, también lo es, que no obs- 
tante que los Cocineros les mudan repetidas aguas hasta 
que la Cuchara de plata que meten con freqüencia estando 
cociendo no sale manchada, lo que les indica haberse des- 
vanecido la acritud; son muchos sin embargo los exempla- 
res funestos que se han visto de usar de este manjar, que 
mas por capricho que otra cosa se prefiere á otros. 

En la Medicina se usan los venenos mas grandes, con 
la corta dosis y método, que moderan lo mas acre, y ac- 
tibo de sus efectos; por consiguiente no es estrauo se haga 
uso de estas plantas, aunque también se ha visto por el de- 
masiado uso, ó por mejor decir, abuso que se hace del 
culantrillo y calaguala funestas conseqüencias en muchos. 

Don Isidoro de Soto, Profesor de Farmacia y Cirugía, 
de particular aplicación, siguió preguntando á Larrabe y 
le dixo, que demostrara el Árbol Genealógico del Reyno 
Vegetal, explicando los caracteres de las Clases y ordenes; 
asi lo hizo con despejo, y quando llevaba dicho como la 
mitad le dijo que bastaba, que le aclarase esta duda: 
-Que respecto que pone por caracteres de la Clase Singene- 
6ia el estar las anteras unidas, y los estambres separados, 
t i como 



como verificándose esto en la Calabaza, Sandia &c. 09 
eran de esta Clase; y que como se podría efectuar en la 
Clase Monohecia, y Diohecia, orden Ginandria, quando esta 
voz indica estar juntas las partes masculina y femenina, y 
el carácter de estas clases consiste en estar los sexos se«t 
parados en distintas flores? 

A la primera dificultad respondió, que aunque el ca- 
rácter de la Clase Síngenesia, consistía en estar las anteras 
unidas, es también circunstancia precisa que haya de ser. 
en flor hermafrodita, y como á la Calabaza, y todas la* 
de su Clase, se les antepone la circunstancia de no serlo, 
es la razón por que no pueden ser de aquella Clase; 1 
Para la segunda dixo, que habiendo hallado Lineo esta* 
plantas con los estambres insertos en aquella parte que de* 
Riuestra pistilo, aunque realmente no es mas que rudimen- 
to, no tubo inconveniente en nombrar asi aquellos Orde- 
nes 5 por que aunque no tenga toda la propiedad de la voz, 
no deja por eso de participar algo de la inteligencia coa 
que se toma. 

Después le dixo que relatara todos los Cañones de la 
Filosofía Botánica de Lineo; los principió a decir con ani- 
mo de desempeñar lo arduo de la empresa; pero al llegar 
al catorce, como que iba siendo tarde, le espresó que bas- 
taba, que explícase aquel que decía Essentia floris in an~ 
tbera^ &? stigmate consistit 6?<r. 

Estandolo efectuando le dijo que explicara de donde 
fie nutria el rostellum, y la plumula en los primeros pe- 
riodos de su vida, y con que clase de vasos se verificaba. 

Respondió, que de los Cotiledones se nutrían por dos 
especies de conductos, ó vasos, unos ascendentes para la 
plumula, y otros descendentes que llebavan su nutrición 
al rostellum, ó rejo. 

Le volvió á replicar, que los musgos que no tienen 
Cotiledones de donde les viene esta nutrición: Le satisfiso 
diciendo que aunque es verdad no tienen Cotiledones; el 
cáliz hace oficio de tales en estos, que esta adherido á el 
intimamente por la plumula y rostellum. 

Concluyo diciendo que determinase y describiese tma 

plantita 



pkntiti, que le dio: Asi lo hizo i con toda propíeüad, deteN 
mi no la Glasé y el orden, paso a registrar los Géneros,; 
y. 'halló que por sus caracteres ,era la . Impatiens. :Connuut,'l 
% -Después de haberla ^determinado la describió completa ^ 
mente y por no ' tener virtud conocida, . declaró que por ei> 
Canon de Lineo que dice Plantee floribus Nectario á peta* 
lis disti neto communiten venenata sunt : se debe usar con 
recelo y precauciones según lo indica el Canon; porque 
se halla -en ¡ella > la- misma cireunctancia que establece. . \; 
-'■ ' Concluyó; de describir la planta y no hubo quien pre- 
guntara más, por que. aunque estaba nombrado para ella 
el Doctor Cathedratico^ y Rector de la Real Universidad 
Don- Bernardo Dighero, y el Doctor y Protomedico inte- 
rino Don Josef de Córdoba; el primero no pudo concurrir 
por haberse- enfermado, y el segundo escusó ya el pregun*; 
tar^sin 'duda" por que -era tarde, y el auditorio podrra mo>* 
lestarse; nó obstante él' Naturalista dixo si había, alguna 
otra persona que quisiese hacer alguna pregunta, y coma 
nadie se movió, se concluyó el acto con general regocija 
y aplauso, haciendo todos, mil alabanzas; y el M. I. S..Presi- 
dente é <Illmó, -Se. Arzobispo, demonstraron el mayor; jubilo* 
% , Siguió la orquesta de música que había: estado muy 
completa en los intermedios del acto: Las Salas , de fístula 
dio- y Gavínete estaban ya iluminadas, y la fachada de 
toda la habitación y jardín provisional, con mas de tres-* 
cientas luces que hacian una bella' armonía en medio de 
lo verde y florido de las plantas^ que figuraban un pensü 
bien ideado. ■■• 

La concurrencia era tan grande, que no cabían Jas 
Gentes en las calles, plazuela immediata, y parte de la 
plaza mayor. Continuó la Música, y los fuegos artificia-; 
les que guarnecían todas las rejas y . Arboles 'del Jardín? 
dispuestos con bello gusto, por que todas rías, decoraciones 
hacian juego á. un tiempo,: mas de quarenta varas de fren-» 1 
te y seis de latitud, formando una armoniosa vista, : prin-* 
cipalmente dos de estas mudanzas en que se.- iluminó toda 
la fachada con mas - .de . quinientas . luces. Concluidos estas 
»e retiraron el M. L S. Presidente^ y. el >IUmo.>Sr. -• Arzo- 

bispo¿ 



t. (23) 

bispo, quedando la M. I. Sra. Presidenta, su hija, otras 
.Damas y demás concurrencia disfrutando de la Orquesta 
c iluminación, y demás bulla y diversión hasta las nueve 
de la noche en que se concluyó todo. 

Con estos principios y providencias, que se han to- 
mado a el efecto, con la carta circular, é instrucción que 
le acompaña* recomendada y firmada por el M. I. S. Presidente 
para los Sres. Governadores, Intendentes Alcaldes mayores, 
y demás, justicias; por el Iilmo. Sr. Arzobispo para los 
Curas y Eclesiásticos; y por la Real Sociedad y Natura- 
lista para los Socios foráneos, y sujetos curiosos, no se du- 
da del buen éxito y progresos que ha de tener este Esta- 
blecimiento: Todos en general lo han recebido con gusto, 
y en particular han contribuido generosamente contestas 
cantidades los SSres. D. Antonio Carbonel, cinquenta pe- 
sos, D. Antonio Alonso Cortes, cínquenta, D. Juan An- 
tonio de la Peña, veinte y cinco, D. Juan Bautista Mar- 
ticoréna, veinte y cinco, D. Ambrosio Gomora, veinte, D. 
Josef García Goyena, ciento, D. Gregorio Vrruela, quaren- 
ta, D. Juan Bautista Yrrizarri, quarenta, D. Josef Miguel 
San Juan, veinte, D. Francisco Panero, treinta, D. Martin 
Valdes, diez, D. Blas Rodrigez de Zea, veinte y cinco, 
D. Josef Ysasi, veinte y cinco, y D. Lorenzo Ximenez, 
sugeto muy curioso y de buen gusto, cedió con toda fran- 
queza las producciones naturales que poseía. Con igual ge- 
nerosidad hizo ío mismo el Doctor D. Bernardo Dighero, 
el Rmo. P. Fr. Antonio Goicoechea, el M. R. P. Fr. Ma- 
riano López Rayón, y D. Pedro Garciaguírre. Con estas can- 
tidades, y con mil y cien pesos, que hasta la presente ha 
contribuido el Naturalista, se ha costeado todo lo hecho, y 
proyectado hasta el dia, como consta en la cuenta que por 
menor tiene en su poder la Real Sociedad. En lo succesivo 
seguirá esta costeando los que vayan ocurriendo, como lo 
tiene ofrecido generosamente, con lo que llegará al colmo 
de la perfección. 



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